¿Cómo evitar la preocupación?

¿Cómo evitar la preocupación?

¿Cómo evitar la preocupación? ….. No lo tomes tan en serio, no es importante.

¿Vives preocupado? Esto puede ayudarte 

Según algunos estudios científicos, el 90% de las cosas que nos preocupan, nunca ocurren, esta es una cifra importante, porque significa que de cada diez veces que dejas de disfrutar la vida porque algo malo iba a ocurrir, en nueve, no pasó absolutamente nada y simplemente te dejaste robar la paz por algo que no lo ameritaba.  

Y sé que siempre nos dicen que no nos preocupemos por nada, más bien, que oremos por todo y que actuemos, pero ¿a quién engañamos? Vivimos preocupándonos por cosas que suceden a diario en nuestras vidas, como por ejemplo, “están echando gente del trabajo”, “Este dolor que tengo no se quiere ir”, “Se me vienen muchos gastos en los siguientes días” o cosas tan simples como “Ese que se acaba de subir al bus tiene un aspecto raro”. 

En lo personal, no creo que esté mal preocuparse por algo en un primer momento, ya que como su nombre lo dice, (pre-ocuparse) es lo previo a ocuparse de esa situación incómoda, porque lo más lógico, es que, si algo no está bien, debes de inmediato hacer algo para solucionarlo. 

Lo que sí pienso que está mal, es vivir preocupado siempre, pasarte la vida atormentado por dragones (animales enormes y aterradores…pero inexistentes) que te hacen vivir asustado todo el tiempo y no te dejan disfrutar tu tiempo en la tierra. 

Por esto, quiero compartir tres preguntas que siempre me hago cuando estoy en una situación complicada y que creo que pueden ser de utilidad para ayudarte a lidiar con la preocupación, a vivir mejor,  más feliz y sabrás ¿cómo evitar la preocupación?

  1. ¿Recordaré esto en diez años? 

 Siempre que una situación me quita la tranquilidad me hago esta misma pregunta y puedo decir que hasta ahora, nunca he tenido una respuesta afirmativa, por más preocupante o molesta que sea una situación es este momento, sé que en cinco o diez años no tendrá ninguna importancia en mi vida, entonces, te invito a que te preguntes, si esto no será importante en unos años, ¿por qué lo es ahora? 

  1. ¿Qué es lo peor que puede pasar?

 Esa pregunta también me la hago cuando tengo algo que me preocupa e igual que con la anterior, en la gran mayoría de las ocasiones no he encontrado una respuesta que me haga pensar que de esa situación no salgo vivo, por eso, si estás en situaciones rutinarias como que “voy tarde al parcial” o “No me alcanza el dinero para pagar todo lo que debo”, simplemente tranquilízate, piensa con calma y ten presente que sea cual sea la consecuencia, no será tan grave como para que no puedas lidiar con ella y salir adelante. 

  1. ¿Podré resolver algo con esta preocupación?

 Admitámoslo, hay situaciones que sean graves o no, simplemente se te salen de control y terminas dependiendo de la decisión de un profesor, jefe o familiar, de que un conductor te lleve pronto a tu destino o en los peores de los casos, que el tratamiento médico surta el efecto esperado, pero, por más que pienses en esa situación y le busques una salida, no la encontrarás porque depende netamente de otra persona o de un milagro, entonces, ¿para qué te preocupas? ¿Qué resolverás con hacerlo? o ¿Cómo lograrás mejorarla?

Creo que, aunque es difícil, lo mejor es confiar en Dios, saber que Él actuará y que todo esto que te ocurre trabajará para tu bien, tranquilízate, piensa con calma para poder tomar las mejores decisiones posibles y finalmente, disfruta el momento, sácale el mayor provecho posible, aprende todo lo que más puedas de la situación y consigue ser una mejor persona después de haberla superado. 

 

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